
Las mamás de hoy pueden sufrir situaciones de estrés en múltiples condiciones, sobre todo a la hora de compartir el tiempo de trabajo con el cuidado de sus hijos. Vivimos en una época frenética, donde sin apenas tiempo disponible queremos hacer muchas actividades y eso nos pasa factura.
Tal es así que según un estudio elaborado por Uniroyal teniendo en cuenta la opinión de 2.000 madres británicas, la peor hora para las mamás es las 8:25 de la mañana. Este momento es clave en el día, pues se comparte con el camino al trabajo y con el camino al colegio para llevar a los pequeños.
Incluso antes de comenzar esta doble travesía, las madres ya se encuentra en estado de tensión por tener que vestir y alimentar a sus hijos. De hecho, el estudio determina que cuatro de cada diez madres alcanza el grado de tensión máximo antes incluso de llegar a su puesto de trabajo.

Los niños, siempre dependientes de los padres
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